QUIEN TIENE EL
SILBATO ES EL DICTADOR
No es justo estar a disposición
de una persona que, por tener un silbato, actúe de manera dictatorial,
no es justo estar a merced de una persona que te maneja a su antojo y que
ni tan siquiera te permita despegar el pico, pues el dictador es él.
Sabido es por todos que el arbitraje es una función muy compleja
y todos debemos colaborar y no hacerla mas difícil aun, sabido es
que sin un arbitro en el campo ningun partido de competición oficial
se disputaría y todo quedaria reducido a partidos de barrio, en el
que predominaria la ley de la selva, la del más fuerte… y eso es precisamente
lo que sentí el pasado sabado 20 de mayo. Mis jugadores y yo sufrimos
la dureza, salvajada e inapropiada actitud del equipo contrario, y la pasividad,
ineficacia y poca profesionalidad del arbitro; que ante la cantidad de
patadas, codazos, puñetazos, insultos… del contrario, solo supo
desentenderse e inhibirse.
No es justo que unos chavales que solo buscan la diversión de
un balón en un partido de futbol sufran tal actitud por parte del
arbitro, y culpo al arbitro ya que a pesar de que el equipo contrario no
tuvo una actitud apropiada, es el colegiado de turno el capacitado para cortar
este tipo de acciones.
No es justo que una persona que por tener un silbato se crea un dictador;
no es justo que una persona con un pito en la boca pueda echar por tierra
el trabajo constante de una semana. Una semana de entrenamientos, luchando
y peleando, trabajando por hacer un buen partido, pasando frio, calor,
lluvia… sufriendo el cansancio del trabajo duro, mecanizando movimientos
para sacar a relucir en el campo, ensayando jugadas para reflejarlas en
el partido, preparando la forma fisica, tactica y tecnica, echar por tierra la ilusión de un equipo… No es justo que todo este trabajo de tres dias semanales
se venga abajo en 50 minutos por la poca profesionalidad del arbitro. El
tener un silbato no te hace un rey.
Pero al final solo sale perjudicado alguien que hace criticas a tu trabajo,
alguien que solo habla pero en ningun momento hace peligrar la integridad
fisica de alguien, alguien que tan solo protesta.
Arbitro, el problema es que una protesta y una critica a tu trabajo te
duele mas que la patada de un chaval a otro, por el mero echo de que tu
no la has sufrido; y el problema es que este sabado no solo fueron un par
de simples patadas productos del juego.